Líneas de Trabajo

Lineas de Trabajo

La estrategia desde CPAT, pretende construir creativa y colectivamente los mensajes, pedagogías y herramientas que permitirán poner en común la naturaleza, sentido y propuesta de la organización, así como el qué hacer de la misma, buscando con ello la dinamización de diálogos entre los actores estratégicos de los diferentes territorios.

Las estrategias consisten en una escuela de ciudadanía para el desarrollo y la paz, laboratorios para construcción de metodologías, incidencia en política pública y una clara estrategia de comunicación con impacto político y pedagógico.

CPAT propone su modelo de intervención a partir del desarrollo de tres líneas estratégicas que se interelacionan entre sí:

Educación para la paz

Llevar a cabo procesos de intervención educativos, a través de la construcción de comunidades de aprendizaje amplias (todos aprendiendo de todos) para que la escuela y “las fronteras de la escuela”, desde sus marcos éticos y políticos hasta sus prácticas cotidianas, propenda por la formación de ciudadanas y ciudadanos críticos, activos y transformadores. Esto es, generar dinámicas de empoderamiento que transformen la vida escolar y sus contextos por fuera de la escuela, en un escenario donde las interacciones cotidianas propendan por la democracia y la transformación de las relaciones entre la comunidad educativa. El objetivo final es generar escuelas autónomas de ciudadanía al interior de las comunidades de aprendizaje/comunidaded educativas.

Desarrollo Territorial

Se plantea el desarrollo territorial a través de la realización de diagnósticos participativos en contextos urbanos; la formulación de escenarios de planeación  y la implementación de herramientas para el ordenamiento y la gestión del territorio, que conduzcan a fortalecer el tejido social y la participación comunitaria en un horizonte de construcción de ciudades económica y ambientalmente sostenibles y socialmente incluyentes.

Política de Drogas con enfoque participativo y de DDHH

Incidir, construir, diseñar e implementar acciones, programas y políticas con respecto a las drogas –lícitas e ilícitas- que respondan a las necesidades territoriales, basadas en evidencia científica y respetuosa de los derechos humanos. Esto implica procesos participativos incidentes que partan de una construcción basada en quienes han sido tradicionalmente las víctimas de la guerra contra las drogas y beneficiarios de las políticas (nada sobre nosotros sin nosotros).